Si tienes un vaso y lo pretendes rellenar de agua, simplemente basta con abrir el grifo y esperar un tiempo hasta que se llene.
Por el contrario si llenas una bañera de agua y lanzas toda ese agua contra el vaso hay dos opciones, que el vaso reviente, o que simplemente el vaso se quede sin el agua suficiente porque toda se ha desperdiciado ;)
Pues bien, llevando dichas afirmaciones al tema que nos ocupa se pueden sacar interesantes conclusiones.
Una relación sentimental sería dicho vaso de agua, y el agua tomaría el papel del buen transcurso de la relación, los cimientos y el proceso de conocimiento, enamoramiento de la persona.
¿Qué sucede si al conocer a una persona y entablar una relación con ella nos plaga de hechos y de situaciones en las que predomina la raudez por encima de todo? Pues que estaríamos ante el ejemplo de la denominada bañera en la cual el liquido elemento, la parte elemental de la relacion provocaria la ruptura y destrozo de la misma (vaso).
En cambio, si la relación va surgiendo apaciguadamente, tranquilamente pero sin pausa, como el curso de un río la relación se va llenando hasta alcanzar el punto optimo de la misma.
lunes, 30 de marzo de 2009
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